Vinos con historia, Castillo de San Diego

El primer vino blanco andaluz y el vino blanco más vendido en España. Fundada en 1.821 en Sanlúcar de Barrameda, Bodegas Barbadillo es una bodega 100 % familiar que elabora en las denominaciones Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla Sanlúcar de BarramedaBrandy de Jerez, Vinagre de Jerez, Vinos de la Tierra de Cádiz. Además de maravillosos vinos generosos,  produce este vino que es un emblema con una curiosa historia.

Todo empieza por un empeño personal, la de Antonio Pedro, más conocido como Toto Barbadillo. De sus viajes por Europa y Estados Unidos vino impresionado por unos vinos que había probado allí. Decía que eran perfectos para acompañar los mariscos y los pescados y que en España no había nada parecido. Toto se dio cuenta de que aquel sabor suave le recordaba mucho a los mostos que probaba en su bodega para hacer las manzanillas y los jereces. El bodeguero empezó a hacer pruebas para conseguir algo parecido elaborando sus primeras fermentaciones en un frigorífico con resultados no del todo favorables.

En los años 70 la bodega firmó un acuerdo con la firma inglesa Harveys para elaborar vinos. El contrato obligó a Barbadillo a contar con una nueva infraestructura. De esta forma, y con el apoyo financiero de Harveys, construye en 1975 una planta de vinificación en Gibalbín, una pedanía de Jerez, pionera en esos años -depósitos de acero inoxidable, temperaturas controladas, máquinas centrifugadoras para eliminar las impurezas- y que aún sigue conservando. Así, y utilizando esta nueva tecnología, logra que el vino que quería fuera más estable. En 1977 se atreve a lanzar la primera edición de blanco joven que salió bautizado en la etiqueta como vino noble de mesa.

Pero a partir de ese momento las cosas se complican para la firma sanluqueña. Se le prohibe que en las etiquetas haya cualquier mención a Jerez, a Sanlúcar y todo aquello que tuviera que ver con los vinos del marco. También se le impide utilizar los primeros nombres adjudicados al producto: Castillo de Sanlúcar y Castillo de Santiago, en honor al monumento histórico que hay junto a las bodegas. Por entonces era muy habitual en los vinos utilizar el término “castillo de “. Al final Toto soluciona los dos problemas. El vino se llamará Castillo de San Diego, en honor a la calle donde está la bodega, San Diego, y no figurara ninguna alusión a la ciudad donde se hace, tan sólo su código postal, el 11540 que pone en la botella.

El lío es tan monumental que a Barbadillo le llegan a cerrar la bodega, aunque tan sólo fue un día y ni un familiar suyo, Antonio Barbadillo, que era presidente entonces del Consejo, logra solucionar el conflicto ya que Toto no renuncia al proyecto y argumenta, además, con documentos, que los vinos blancos no son algo nuevo en la zona y que ya existían a finales del XIX.

La primera añada es de 1977 y la segunda de 1979. En ambas puede verse destacada la leyenda “vino noble de mesa”. Las otras dos pertenecen a la década de los ochenta y llevan un pequeño librito en el que explican que ya había un vino blanco en Sanlúcar a finales del siglo XVIII.

Ya en 1991 se venden más de un millón de botellas y el producto es líder de ventas en España. La cifra se triplica en 1995, año en el que se venden 3 millones. En el año 92, el de la Expo, la bodega llega a quedarse sin existencias durante dos meses porque se había agotado la cosecha. Barbadillo, nombre con el que es más conocido, se convierte en el vino blanco más consumido en España. Desde su origen, la botella de vino se ha mantenido prácticamente intacta, de color verde y modelo “Borgoña”, aunque ya con un molde exclusivo para la firma con su escudo grabado.

 

Imagen de la reciente campaña de Castillo de San Diego
Imagen de la reciente campaña de Castillo de San Diego

 

Destacar la publicidad y las campañas de marketing del vino de la marca, que lo han mantenido en primera línea y siempre acompasado con los tiempos sin perder la identidad. Sus lemas han ido variando desde el primitivo “ponga el castillo en su copa” que fue el primera campaña, en 1990 fue “el blanco de todas las miradas”, el reciente “el vino que vino del mar” o su identificación con el Sur de España que se intenta reforzar ahora.

El vino

Montse Molina, enóloga catalana, es la persona que  desde hace 15 años elabora este vino, y otros muchos, de Bodegas Barbadillo. Las uvas proceden de suelos de albariza solo de Jerez, tanto de zonas de interior como más costeros. La vendimia suele empezar el 20 de agosto y  dura aproximadamente tres semanas, primero recolectan las uvas  del interior -madura antes- y luego procesan las uvas más cercanas a la costa. La vendimia se realiza tanto a máquina, proceso de reciente implantación, como a mano debido a las características de algunos viñedos. Un proceso largo donde la bodega está procesando la uva desde las 12 de la noche hasta por la tarde. El 60% son viñedos propios y utilizan levaduras autóctonas seleccionadas por ellos.

Si quieres conocer más detalles sobre la historia de Castillo de San Diego, aquí tienes el link de “Esto me suena” de Radio Nacional de España. Una sección de vinos donde intento dar a conocer historias de los vinos españoles.

 

Escuchar audioEsto me suena - La vecina de la bodeguita - 01/03/2013

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